Eres fugaz, eres alegría,
un pellizco de ansiedad
que me sonríe con ironía.
Un mar seco como Madrid.
Me gustaría ser elegante,
pasear por tu mirada,
pasar solo un instante
imaginandote enamorada,
creyéndote en mi destino,
cruzándote en mi mañana.
Y como una vida sin dueño,
como una luz apagada,
un desierto de palabra...
¡Sal ya de mi sueño!
Yo un joven viejo elefante,
yo un viejo que es joven un instante,
renunciar a tu nombre
es extrañar tu mirada.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario